12 agosto 2011

El socio gimnástico


Leo en la prensa de hoy viernes una reseña con el fallecimiento del socio número 1 de la Gimnástica Segoviana, Pablo de Sousa López. No tuve la suerte de conocerle, pero seguro que pronto habríamos hecho buenas migas. Le hubiera preguntado por los tiempos del Peñascal, por los míticos Callejo, Costa, Pilín, Chocolate…. Por aquella temporada en la que vino el Betis a jugar a Segovia, por los derbis históricos con el Real Ávila y seguro que no habríamos parado de hablar de nuestra Sego, a pesar de la diferencia de años, pero con ese sentimiento común.

Tengo gran respeto por esas personas que un día se apuntaron a ser socios de la Gimnástica como se la llamaban antiguamente los segovianos, y han seguido fieles a esta en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad y hasta que la muerte les ha separado. Precisamente ahora en esta época del año en la que los socios esperamos el carné de la nueva temporada, y todos miramos a ver cuantos números hemos avanzado en el listado de socios… y todos los años oigo a mi padre lamentar que su número tendría que ser más bajo de no ser por ese par de temporadas que se borró cuando su prole crecía, aunque seguía subiendo con regularidad al Peñascal, pero sacando entrada, hasta que volvió a tener de nuevo el carné y hasta la fecha.

Estas líneas, que sean un homenaje al socio de siempre, el que ha disfrutado con la Sego en las grandes tardes y al que ha sufrido esa travesía del desierto que fue la Tercera División que este año queremos dejar atrás para siempre. Precisamente ahora que parece que los segovianos van a volver a La Albuera a apoyar a la Sego. Hace semanas su presidente Fernando Correa me comentó que estaba contento con el ritmo de altas de nuevos socios. Muchas personas que un día lo fueron me comentan que este año sacaran de nuevo el carné. A todos bienvenidos, y a los “pata negra”, generosidad con estos nuevos miembros de la familia gimnástica. Y los directivos, a cuidar al socio en los detalles y a exigir el apoyo económico y moral a estos para lograr mayores metas. La casa azulgrana, y esta temporada me temo que mucho, es una casa donde se sufre, pero donde las alegrías se gozan mucho más cuando llegan. Este es mi pequeño homenaje al socio gimnástico, que esperamos que este año sea lo más numeroso posible y al que por anticipado le pido mucha paciencia y mucho apoyo a nuestros jugadores.